ONG'S AMBIENTALISTAS EXPONEN SOBRE INDICACIÓN DE EJECUTIVO AL PROYECTO DE LEY DE GLACIARES

ONG'S AMBIENTALISTAS EXPONEN SOBRE INDICACIÓN DE EJECUTIVO AL PROYECTO DE LEY DE GLACIARES

PPT Greenpeace

En la 41ª Sesión Ordinaria, las ONG Greenpeace, Chile Sustentable y Terram se refirieron a la indicación sustitutiva del gobierno que modifico la moción parlamentaria sobre la protección y preservación de glaciares. 

Por: Ojo Con El Parlamento

En primer lugar expuso ante la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara, Sara Larraín, Directora del Programa Chile Sustentable, quien expuso un paralelo entre la moción parlamentaria y la indicación sustitutiva del Ejecutivo. En este sentido, destacó la existencia de importantes puntos de encuentro, en particular:

  1. a) el reconocimiento de los glaciares como como reservas de agua dulce y proveedores de servicios eco sistémicos;
  2. b) su declaración de bienes nacionales de uso público;
  3. c) la prohibición de establecer sobre ellos derechos de agua;
  4. d) el fortalecimiento de las atribuciones de la DGA; y
  5. e) la necesidad de elevar la jerarquía del actual inventario de glaciares a un Registro Público de los mismos.

A su vez, señaló la existencia de elementos preocupantes en la indicación sustitutiva del Ejecutivo, mencionando los siguientes:

  1. a) El enfoque caso a caso que destruye estructuralmente el sentido de ley general de protección a glaciares. En este sentido, explicó que la indicación, solo protege parques nacionales –que ya están protegidos, pero la gran mayoría de los glaciares quedan sujetos al SEIA, que no asegura su protección. Enfatizó que se excluye de la protección a todos los glaciares más importantes de la zona norte y centro del país, que son las reservas de agua más importantes, en las zonas de mayor estrechez hídrica del país.
  2. b) No se respeta el principio general de que todo glaciar constituye una reserva de agua, en tanto no asigna dineros públicos que permitan a la DGA identificar y justificar aquellos que se consideraran “como reservas de agua”, y deja en manos de un ente político –el Comité de Ministros- la decisión sobre dicho estatus de reserva.
  3. c) La definición sobre la “relevancia” de los glaciares como “reservas estratégicas” seria privada, quedando sujeta a consultoras contratadas por las empresas mineras interesadas en desarrollar proyectos en zonas de glaciares. En definitiva, queda a merced de las empresas interesadas y de las consultoras la información sobre la importancia de cada glaciar.
  4. d) Enfatizó que los glaciares fuera de parques nacionales quedan a merced del SEIA, y la experiencia (Pascua Lama, Andina 244, Los Bronces y Pelambres) demuestra que este sistema no ha otorgado protección suficiente a estos bienes, ya que las empresas tienen los recursos para sortear el sistema.
  5. e) También criticó el artículo transitorio que dispone la revisión de las RCA solo de los proyectos que afectan glaciares en parques o glaciares “relevantes”, dejando todos los demás a merced de los emprendimientos mineros o energéticos que actualmente los destruyen.

A su vez la ecologista manifestó que la indicación del ejecutivo excluía de las definiciones el  ambiente glaciar, periglaciar y permafrost y que esta engloba genéricamente bajo el “entorno” del glaciar. A su juicio, limitar el entorno de protección a 500 metros es injustificado e insuficiente.

Sobre la reserva estratégica glaciar, criticó su redacción facultativa, el hecho de que no se defina “reserva hídrica relevante”, la carga que recae sobre el Estado para hacer esta declaración y la intervención en este proceso de un cuerpo político como es el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad.

Respecto a las prohibiciones, explicó que el nuevo artículo 6° establece que solo se protegerán los glaciares en parques nacionales y aquellos declarados reserva estratégica, lo que a su juicio instala un sistema insuficiente de protección, confirmado por el siguiente artículo que no hace más que repetir lo que ya existe en la ley, que es imponer el sistema general de someter los glaciares al SEIA.

Concluyó señalando que la indicación establece glaciares de primera, segunda y tercera clase, concentrando la protección en los parques nacionales, y dejando desprotegidos los glaciares de la zona norte y central, zonas en donde los glaciares cumplen funciones ecosistémicas fundamentales.

Finalizada la exposición de Sara Larraín, se le entrego la palabra a Flavia Liberona,  Directora Ejecutiva de Fundación Terram, quien comenzó recordando la definición de glaciar del IPCC, y la alerta que existe sobre el cambio climático y la vulnerabilidad de los glaciares. A su vez recalcó que el 80,5% de la superficie de glaciares en Sudamérica se encuentra en Chile.

Indico que el mensaje ingresado por el ejecutivo tiene un presupuesto insuficiente contando con solo $210 millones para el primer año y aproximadamente $404 millones en régimen. A su juicio, este presupuesto no será suficiente para desarrollar los estudios necesarios ni para dar cabida a la protección que establece la indicación.

Coincidió en que de acuerdo a la indicación se distinguen: glaciares en parques nacionales, reserva estratégica y glaciares no protegidos. Expuso luego qué glaciares quedarían protegidos y en donde se concentrarían, destacando que solo se protegerían aproximadamente 8 mil glaciares, todos ellos fuertemente concentrados en el sur del país. Si se  consideran además todos los glaciares bajo el SNASPE, aumentan a casi 10 mil glaciares, pero aun así quedan expuestos más de 5 mil glaciares, y de estos 3.300 están en las regiones de Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana que es donde se concentran los proyectos mineros que los amenazan.

Respecto a las reservas estratégicas que establece la indicación reiteró que la redacción es meramente condicional (“podrá”), tampoco queda claro qué autoridad hará esta declaración, y más importante aún, bajo qué criterios, no precisa qué se entenderá por reserva hídrica relevante y tampoco se sustenta porqué se requiere que sean glaciares que hayan permanecido en estado sólido por diez años. A su juicio, se trata de una norma poco fundada e insuficiente.

Por ultimo señalo que la indicación sustitutiva presentada por el Ejecutivo no resulta suficiente, y en su reemplazo propuso declarar como Monumentos Naturales y sitios de interés científico, por el solo Ministerio de la Ley, a los glaciares definidos como tales en virtud de ésta ley, el suelo que ocupan y su subsuelo. Precisando que los glaciares, el suelo que ocupan y su subsuelo, sólo podrán perder su calidad de Monumento Natural y sitio de interés científico en virtud de una ley que así lo declare.

Finalizada la exposición de Flavia Liberona se dio paso a la exposición de Matías Asun, Director Ejecutivo de Greenpeace Chile, quien expuso sobre la necesidad de una ley de protección efectiva a los glaciares, ya que dadas sus funciones ecosistémicas ninguno de estos deberían ser intervenidos. Explicó que debe perseguirse que:

  1. a) Todos los glaciares sean preservados;
  2. b) Todo lo que rodea y conserva un glaciar deba ser también protegido;
  3. c) Que no pueda realizarse ninguna actividad que dañe un glaciar;
  4. d) Que los proyectos que hoy afectan glaciares dejen de hacerlo; y
  5. e) Declarar que los glaciares son un bien público y su cuidado responsabilidad del Estado.

Por parte de Greenpeace Chile, también expuso, Roxana Bórquez quien señaló que sobre los glaciares existen dos tipos de amenazas: las naturales (volcanismo); y las antrópicas directas: que incluyen el cambio climático, la actividad turística invasiva y la actividad minera. Esta última conlleva: cambios en el albedo, extracción de secciones de glaciares, depósito de materiales sobre ellos y construcción de infraestructura minera en su entorno.

Manifestó que la destrucción de glaciares realizada por el proyecto Pascua Lama y los glaciares Toro 1 y Toro 2. En este contexto, expuso fotografías que muestran la reducción de estos glaciares producto de la intervención minera. Algo similar sucedió con la minera Los Bronces, Codelco Andina, Pelambres, etc., que son mineras que  están actualmente interviniendo glaciares de roca. Destacó que los glaciares de roca pueden contener una importante reserva de agua, más que todos los embalses de la zona norte.

Al retomar la palabra el directo ejecutivo de Greenpeace, Matías Asún continuó reconociendo los puntos positivos de la indicación, mencionando:

  1. a) el reconocimiento de los glaciares como reservas y su importancia ecosistémica;
  2. b) declaración de estos como bienes nacionales de uso público;
  3. c) la prohibición de solicitar derechos de aprovechamiento de aguas;
  4. d) el fortalecimiento de las atribuciones de las instituciones encargadas de levantar información y monitorear;
  5. e) el compromiso de elevar la jerarquía legal del inventario de glaciares como registro; y
  6. f) la identificación de actividades permitidas de bajo impacto sobre el glaciar.

Posteriormente destacó los siguientes aspectos negativos de la indicación manifestando que:

  1. a) establece diferentes tipos (grados) de cuidados sobre glaciares partiendo de cero;
  2. b) no considera que los glaciares localizados en parques nacionales ya se encuentran protegidos;
  3. c) no existe una claridad real sobre los criterios para definir una reserva estratégica;
  4. d) no aplica el principio precautorio, en virtud del cual todo glaciar es reserva de agua y debe ser protegido;
  5. e) el permiso ambiental reconoce afectación “aceptable” y no da garantías del monitoreo;
  6. f) las definiciones no son extensivas ni suficientes y no establecen definiciones claras del entorno de un glaciar;
  7. g) señala un “uso racional” de los glaciares;
  8. h) estimó que el presupuesto es muy insuficiente, se depende de información de empresas y sus centros de estudio; y
  9. i) no obliga ni fuerza a un ajuste de las operaciones que evitan que la destrucción de glaciares continúe en todos los casos. Coincidió también con la insuficiencia de la declaración de Reserva Estratégica, señalando que estiman incierto que un glaciar llegue a ser declarado reserva estratégica en el corto plazo. Asimismo, planteó sus dudas respecto a quién, cómo y sobre qué información se definiría qué entra en reserva estratégica, y quién aseguraría que en un juicio sobre la base de información privada impere el bien común. A su juicio es equivocado plantear la evaluación de una intervención como “significativa”, ya que todo daño a un glaciar es significativo. En definitiva, precisó que bajo el sistema impuesto por la indicación quedan 7 mil glaciares protegidos y 15 mil de ellos quedan expuestos. Añadió que el presupuesto de esta ley significaría destinar un poco más de $12 mil pesos por glaciar, e insistió también en que los glaciares de la zona norte y central quedan desprotegidos, y ni aún en la zona sur quedan todos los glaciares protegidos.

Por último, expuso las propuestas de Greenpeace, coincidiendo en la posibilidad de declarar a los glaciares como Monumentos Naturales, para recuperar así el principio de preservación de glaciares, privilegiar el principio precautorio, incluir la protección del suelo y subsuelo, ampliando la definición de entorno y eliminando explícitamente la posibilidad de intervenir glaciares.

Discusión Parlamentaria

Finalizada la exposición de las tres organizaciones se dio paso a la discusión parlamentaria la que fue iniciada por la diputada Cristina Girardi, quien manifestó que la indicación del Ejecutivo no se condice con la condición estratégica de los glaciares, y en ese sentido el proyecto parece ser una legislación de explotación de glaciares más que de protección de los mismos, ya que es necesario demostrar su condición de que son estratégicos o de lo contrario pueden ser explotados. A los representantes de las organizaciones que expusieron, consultó qué actividades de protección debería recoger explícitamente el proyecto y qué presupuesto sería necesario para cubrir estas actividades.

La diputada Camila Vallejo (PC) señalo su preocupación por las implicancias de esta indicación sustitutiva, recalcando que lo que está en juego es la protección de un recurso vital para toda la región. Es por ello que lamenta la visión de corto plazo, aquella visión económica y que da preferencia a la actividad minera por sobre la protección de los glaciares. Sobre la propuesta en torno a la declaración de glaciares como monumento natural, consultó cuál seria el procedimiento para desafectar los glaciares de esa calidad.

El diputado Daniel Melo (PS), indicó que esta es una oportunidad para proteger los glaciares, más allá del sistema económico que actualmente impera en el país, por lo que llamó a aprovechar esta instancia para mejorar el proyecto y lograr que este efectivamente proteja los glaciares. Consultó además qué tan efectiva sería la protección a través de la declaración de monumento natural, ya que mencionó ejemplos de monumentos que igualmente son intervenidos alegando causa de utilidad pública, y agregó que la regulación de los monumentos naturales es vía decretos.

Por si parte el Ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier destacó el reconocimiento de los puntos de coincidencia entre la moción y la indicación sustitutiva del Ejecutivo. Respecto a los parques nacionales, señaló que esta modalidad de protección no es una vía para eludir la protección de ciertas regiones. Por el contrario, es muy probable que el área de parques nacionales continué creciendo a lo largo de los años. Además, destacó el establecimiento de un permiso sectorial especial para los glaciares, lo que a su juicio fortalece el SEIA e implica un mayor nivel de protección que el actual. Por último, en cuanto a la reserva estratégica glaciar, indicó que se busca generar un nuevo mecanismo de protección y reiteró que existe la voluntad política para llevarla efectivamente a cabo.

Por otra parte el Director General de Aguas, Carlos Estévez, indicó que el presupuesto no puede ser ridiculizado, si bien siempre es deseable contar con mayores recursos, es necesario hacer un reconocimiento al fortalecimiento de la DGA envuelto en este proyecto y explicó que los recursos que se destinen a los estudios no se incluyen en el ítem dotación, por lo que tendrán ser asignados año a año, lo que además otorga la flexibilidad necesaria para estos gastos.

Finalmente, Flavia Liberona, Directora Ejecutiva de Terram, explicó que la propuesta de declarar a los glaciares monumentos naturales difiere del mecanismo que actualmente se utiliza para esta figura. De acuerdo a esta propuesta, por el solo ministerio de esta ley se declararía a todos los glaciares como monumento natural y por lo tanto, sería necesaria una ley para desafectar algún glaciar particular de esta calidad.

Asistieron a la comisión: Marcelo Chávez (DC), Andrea Molina (UDI), Daniel Melo (PS), Cristina Girardi (PPD), Celso Morales (UDI) Jorge Rathgeb (RN), David Sandoval (UDI), Christian Urízar (PS), Camila Vallejo (PC), Patricio Vallespín (DC).